Caso Ilarraz: la Justicia anuló la prescripción

La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) anuló por mayoría la decisión de prescripción de la causa por abusos de menores cometidos por el cura Justo Ilarraz, dispuesta por la Sala I de la Cámara de Apelaciones de Paraná, ante el planteo de nulidad formulado por el procurador general Jorge García y los abogados querellantes ante una serie de irregularidades cometidos en el fallo, según pudo confirmar el sitio web análisisdigital.com. Sucede que los magistrados habían sobreseído a Ilarraz por dos de los hechos investigados, que correspondían a dos víctimas pero omitieron resolver sobre cinco casos de otras víctimas que se habían presentado posteriormente y que habían dado lugar a requisitorias Fiscales de ampliación de la investigación. El voto argumental fue del vocal Carlos Chiara Díaz, al que adhirió Daniel Carubia; la doctora Claudia Mizawak, flamante presidenta del alto cuerpo, se abstuvo de votar. La causa volverá a otro tribunal, integrado por otros camaristas, que deberán pronunciarse si adhieren la decisión de continuar con la causa, tal como lo había dispuesto el juez Alejandro Grippo o resuelven la prescripción.

La causa por abusos de menores cometidos por el cura Justo José Ilarraz en el Seminario de Paraná, entre 1984 y 1992, tendrá otro paso a partir de la próxima semana. Sucede que, tras la decisión de la Sala Penal del STJ, de anular la prescripción dispuesta por la Sala I de la Cámara del Crimen (Hugo Daniel Perotti y Miguel Ángel Giorgio, ya que José María Chemez se encontraba internado por problemas cardiológicos), el planteo será ahora analizado por sus colegas de la Sala Segunda. O sea, los doctores Marcela Alejandra Davite de Acuña, Marcela Badano y Ricardo Daniel Bonazzola (juez de Instrucción, quien hace la subrogancia).

Los camaristas Perotti y Giorgio habían revocado la resolución del juez de Instrucción Alejandro Grippo, quien rechazó la prescripción de la acción planteada como excepción previa por la defensa del cura abusador Justo Ilarraz, y dictó el Sobreseimiento por esa razón. Tanto el procurador general del STJ, Jorge García, la Fiscalía (Francisco Ramírez Montrull) y los abogados querellantes Marcelo Baridón y Alvaro Piérola fueron en Casación y plantearon como cuestión previa al fondo la Nulidad del auto de la Cámara porque había sobreseído por dos de los hechos investigados, que correspondían a dos víctimas pero omitió resolver sobre cinco casos de otras víctimas que se habían presentado posteriormente y que habían dado lugar a requisitorias fiscales de ampliación de la investigación.

Además, en lo que hace al fondo de la cuestión, tanto la acusación privada como los acusadores, plantearon que era prematuro pronunciarse sobre la prescripción hasta que se esclareciera de cuantas víctimas se estaba hablando y que, además, se trataba de un caso de gravísimas violaciones a los Derechos Humanos por lo que era aplicable la evolución de la doctrina de imprescriptibilidad de los Tribunales Internacionales de DDHH.

La Sala de Casación Penal del STJ dió traslado a la Nulidad y este jueves a las 14 hizo conocer su decisión de rechazar la prescripción dispuesta por Perotti y Giorgio. Fue con el fundamento del vocal Carlos Chiara Díaz y la adhesión de Daniel Carubia. La vocal y presidenta del alto cuerpo, Claudia Mizawak, se abstuvo de votar al respecto. De esta manera, los otros camaristas (Davite, Badano y Bonazzola) deberán decidir en torno al planteo de prescripción de la causa. De ellos depende que el caso que más conmocionó a la Iglesia argentina en los últimos tiempos –y que motivara el firme rechazo tras la denuncia del Semanario Análisis en septiembre del año pasado, del propio cardenal Jorge Bergoglio, actual Papa Francisco- siga su curso o bien quede archivado.

Además de las 7 víctimas que ya declararon y denunciaron las perversidades del cura Ilarraz –que tanto marcó sus vidas desde la frustración-, hay otros 40 ex seminaristas que están esperando esperanzados que el expediente siga su curso, que están dispuestos a denunciar al sacerdote abusador y a no seguir callando.

Fuente: Análisisdigital.