Causa Ilarraz: “Me da asco formar parte de una Iglesia hipócrita”

El abogado y ex seminarista Milton Urrutia dice que prescripción no significa que Ilarraz no abusara de los menores.

El abogado y ex seminarista Milton Urrutia se despachó por la resolución de prescripción de los camaristas Perotti y Giorgio. Además cuestionó “el doble discurso” en materia de Derechos Humanos de la dirigencia política. Desea que el Papa intervenga y expulse de la Iglesia al cura pedófilo y sus encubridores.

El ex seminarista y actual abogado Milton Urrutia sintió un profundo dolor e indignación cuando, vía telefónica, un allegado le comentó que la Sala 1 de la Cámara del Crimen de Paraná, integrada por los camaristas Hugo Perotti y Miguel Ángel Giorgio, dieron su veredicto en la causa caratulada “Ilarraz, Justo José s/ Promoción a la corrupción agravada”. Estos consideraron que el caso por abusos estaba prescripto y por ende sobreseyeron al cura acusado de cometer abusos sexuales contra adolescentes seminaristas que estaban bajo su custodia en el Seminario de Paraná, entre los años 1984 y 1992.

Por unas horas el letrado quedó abatido por la información, que, para el mediodía del lunes 5 de agosto, ya ocupaba las primeras planas de todos los portales digitales y se virilizaba en las redes sociales y otros medios de comunicación. Pensó que la justicia entrerriana había dado muestras, una vez más, de “no estar a la altura de las circunstancias”.

En tanto, el abogado defensor del sacerdote en Paraná, Juan Ángel Fornerón, no tardó en hablar con la prensa ávida de primicias: “Aquellas personas que consideraron abusador a Justo, se equivocaron”, aseguró triunfalista al Once Digital, y sentenció: “Justo José Ilarraz es inocente”.

Tras las declaraciones del defensor del cura, la confusión sobrevino en una parte de la sociedad. ¿Es Ilarraz inocente y sólo fue acusado por hechos que no cometió? ¿Se trató de manchar el ‘buen nombre’ del sacerdote? ¿Quién miente? ¿La prescripción es sinónimo de inocencia como pregona la defensa del cura?

En septiembre de 2012 cuando tomó estado público el caso de los abusos a los ex seminaristas, la prensa accedió a uno de los documentos más desgarradores, que estuvieron bajo custodia por más de 20 años en los archivos secretos de la curia: se trataba del Sumario que ordenó realizar el por entonces Arzobispo de Paraná, Estanislado Karlic, y en el que se toma declaración a los chicos abusados.

Allí las historias de las víctimas de Ilarraz, erizan la piel. Urrutia aún recuerda como si fuera ayer los días en que iba al Seminario en el colectivo de la línea 5 de la empresa Martin Fierro o cuando los trasladaban en los camiones del ejército para llevarlos a las celebraciones religiosas en la Catedral.

Pasaron exactamente 20 años desde que, Milton Urrutia, se despidió de sus compañeros seminaristas y emprendía un nuevo camino alejado de las Parroquias y las misas. Se llevó muchos buenos recuerdos y otros muy malos: “me los voy a llevar a la tumba”, dijo siempre con un halo de misterio. El destino hizo que hoy, esté representando a una de las víctimas del cura pedófilo. Asegura que a pesar de lo resuelto por los camaristas Perotti y Giorgio está tranquilo porque junto a las demás partes acusadoras “hicimos lo que tuvimos que hacer” y dice que “el día de mañana, a Dios a Jesús los puedo mirar a los ojos tranquilo”.

-¿Qué le preguntarías a Fornerón?

-Lo que le preguntaría al abogado de Ilarraz, que sale a confundir a la gente, sería qué dice él de monseñor Puiggari, que dijo en su comunicado que los hechos existieron.

Con todo, el letrado no duda en manifestar el rechazo que le genera saber que el actual Arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, dicta misa al pueblo como un poderoso abogado de la moral privada y pública.

“Me da asco formar parte de una Iglesia hipócrita. Por los sacerdotes y los que apoyan a esos hipócritas que sabían desde hace mucho tiempo que los hechos existieron y no denunciaron. Ellos a la sociedad le piden que se comporten como buenos cristianos, que sean caritativo, pero: de ¿qué caridad demostraron ellos –por la curia- con los chicos? Hablan del pecado, y ellos que se quedaron callados la boca”, manifiesta el ex seminarista.

-¿Quiénes son los responsables de que a Ilarraz no le estén tomando declaración indagatoria?

-Es por culpa de Karlic y de Puiggari que acá no se hace justicia. Dejan escapar un pedófilo. La justicia no dijo que Ilarraz no es pedófilo, declaró que pasó el tiempo para juzgarlo.

El abogado que representa a una de las víctimas reitera que tras la resolución de la prescripción, por parte de los camaristas Perotti y Giorgio, no hay que dejarse engañar por quienes afirman que todo se terminó. Recuerda que se ganó en primera instancia y que la Cámara dio por prescripta la causa, pero ahora el siguiente paso es presentar el recurso de Casación, ya que la sentencia no está firme. “No tienen que festejar”, dice y reafirma que van a seguir “batallando” hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Caso Bulacio/Ilarraz o Estado/Iglesia

Uno de los puntos en el que hicieron especial hincapié los camaristas para dictaminar la prescripción fue en que no compartían la interpretación jurisprudencial acerca de la comparación del caso Ilarraz con el conocido como Bulacio (de 1991, cuando la policía mató al joven Walter Bulacio). Aludiendo al caso, las partes acusadoras planteaban que Ilarraz utilizó la estructura de poder de la Iglesia para perpetrar los abusos. Es decir, no sólo utilizó la subordinación de orden moral-religiosa para cometer los delitos, sino que también contó con la protección de la cúpula eclesiástica.

En el caso Bulacio, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, revocó una sentencia de la Cámara en lo Criminal que había declarado extinguida la acción penal y dictaminó que se debía continuar la investigación ya que no fue un delito común sino que una violación a los derechos humanos. Por el contrario, en la resolución de prescripción, uno de los camaristas plantea que en el caso de Justo Ilarraz: “el delito es propio del derecho interno o domestico”. Es decir que debe quedar sujeto a las normas nacionales y no internacionales.

“Febril imaginación”

Por otro lado, Urrutia abrió un paréntesis para referirse a la descalificación en la que incurren Perotti y Giorgio al afirmar que la comparación entre ambos casos era fruto de “la febril imaginación” de las partes acusadoras, entre ellas la del juez de menor grado: “Es lamentable que hayan dicho eso. Ellos tienen que respetarlo y no atacar un fallo agrediendo con determinados adjetivos. Ellos tiene que atacar técnicamente al fallo”, asegura, y remarca luego que es “una espantosa descalificación que solo puede provenir de la sala critica de estos dos camaristas. Que después no pidan que la sociedad lo descalifique a ellos en la puerta de tribunales”, sostiene.

En ese sentido destaca la labor del procurador general del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Jorge Garcia, y del juez de Instrucción, Alejandro Grippo: “ellos aplican el derecho teniendo un criterio actualizado a la doctrina y jurisprudencia que corre hoy internacionalmente”, dice.

“La iglesia es parte del estado”

En cuanto a la afirmación de los camaristas, Perotti y Giorgio de que la Iglesia Católica no puede asimilarse a una organización estatal y que los sacerdotes ostenten la calidad de funcionarios públicos, el letrado y ex seminarista señala sin dudarlo: “la Iglesia es el Estado. La Iglesia digita gobiernos y muchas veces tiene influencias dentro de la Justicia”.

A continuación se pregunta: “¿Cómo no va a ser parte del Estado si los colegios católicos dependen del Estado, los rectores perciben un sueldo? Un sacerdote, es un funcionario. Ilarraz era un funcionario si era profesor. Estaba en la nómina del Consejo General de Educación”.

-¿Qué deseas que haga el Papa?

-Deseo que Francisco, para el bien de la Arquidiócesis de Paraná, no permita que Ilarraz siga ejerciendo como sacerdotes y consagrando el vino en sangre y el pan en cuerpo de Cristo.

-En tu opinión ¿qué se debe hacer con el Seminario Menor?

 -Tiene que cerrarse o, si sigue existiendo, tiene que tener un control estricto del COPNAF, porque hay menores de edad.

 Cómplices

 “La gente sabe, ellos nos podrán engañar con una sentencia. La condena social no tiene apelación”, postula Urrutia. La resolución de la Cámara del Crimen y la trama secreta de la curia paranaense lo abruman. Y es que insiste en que la cúpula eclesiástica es clave para que los abusos de Justo Ilarraz queden impunes y recuerda la colaboración de los prelados durante la dictadura cívico-militar.

“Que se puede esperar de unos hombres que son cómplices y están adorando a un genocida”, en referencia al mausoleo de Monseñor Adolfo Servando Tortotlo, ubicado en la Catedral de Paraná.

“Así como –Néstor- Kirchner bajó el cuadro de Videla, los restos deberían sacarlos de la Catedral, porque ahí es el lugar de los cristianos que van al encuentro con Dios”, postula.

-¿Qué opinás de la relación del gobierno con el actual Arzobispo de Paraná?

 -Cómo el gobierno –municipal y provincial- que habla tanto de los derechos humanos va a celebrar misa en la Catedral y encima le dan dinero para mantener el mausoleo de este genocida –por Tortotlo- que lo tendrían que sacar. ‘Estamos con los derechos humanos’, dice la presidenta municipal –Blanca Osuna- pero va al Tedeum de Puiggari y está al costado de la tumba de Tortotlo. ¿Qué es esto? ¿Creen que se van a salvar con hostias consagradas por delincuentes?

En seguida, señala contradicciones en el discurso del gobierno comunal y provincial: “Cómo van a estar sacándose fotos con Puiggari y por otro lado van a estar hablando de los derechos humanos. Estás con Estela de Carlotto con Hebe de Bonafini, o estoy con las abuelas o estoy con ¡Puiggari, la mano derecha de Tortolo! Que es un maldito al que adoran como un santo”.

Para Urrutia, los dirigentes políticos del oficialismo son “cristianos de medio tiempo” como dice el Papa Francisco. “Ahora que está Francisco son todos católicos, los políticos tienen que estar comprometidos con la sociedad y recordar que acá hay un crisol de razas y de religiones”, puntualiza.

Fuente y foto: Río Bravo por Gonzalo Núñez

Sábado, 10 de Agosto de 2013

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