Ecología: Digno de imitar, techos verdes en viviendas

Neuquén habilitó los denominados techos verdes. La iniciativa consiste en cubrir de vegetación las azoteas de edificios y casas de familia. Sirven para ahorrar energía y filtrar contaminantes.

Los techos de la ciudad ya no serán la parte más olvidada y descuidada de las viviendas. A partir de la sanción de una ordenanza que habilita los techos verdes, las azoteas podrán lucir como verdaderos jardines. La iniciativa surgió de la concejal de Nuevo Compromiso Neuquino Valeria Neculqueo y fue ratificada por el total de los ediles el jueves pasado.

Techo verde se denomina a la técnica ecológica de cubrir con vegetación las azoteas de los edificios y viviendas unifamiliares. Con un sistema de capas de diferentes materiales se construye una superficie sobre la cual se puede plantar césped, flores y hasta cultivar vegetales y frutas.

Pero fundamentalmente cumple las funciones de conservar el calor o frío interior de las viviendas ahorrando un 60% de la energía que consumen los aires acondicionados y calefactores. Además filtra los contaminantes del aire al reducir los niveles de dióxido de carbono, reduce el riesgo de inundación de los techos y protege la biodiversidad de zonas urbanas. Además actúa como barrera acústica al bloquear los sonidos de alta frecuencia.

Los defensores e impulsores de esta nueva técnica ecológica aseguran además que reporta beneficios para la salud humana, por su gran aporte de oxígeno sobre todo en grandes concentraciones urbanas. Un metro cuadrado de césped genera el oxígeno que necesita una persona durante un año.

“En el mundo hay sobrados ejemplos que respaldan esta experiencia. Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos concentran miles de metros cuadrados de techos verdes en sus edificios y en nuestro país la ciudad autónoma de Buenos Aires ha sancionado recientemente la ley 4428 de Techos Verdes”, explicó al concejal de NCN Valeria Neculqueo.

El proceso de colocación de estos “colchones verdes” se comienza con la instalación de una geomembrana que se adhiere al techo para impermeabilizarlo, luego va una celda de drenaje que permite el paso del agua pero no la tierra que debe tener una inclinación para el escurrimiento del líquido. Encima se extiende una lámina de material textil que evita que las raíces lleguen hasta el techo. Finalmente se rellena con lo que denomina “tierra vegetal” que contiene los mismo nutrientes que la tierra común, pero su peso es significativamente menor y así queda listo para sembrar césped o lo que el propietario de la vivienda desee.

Fuente: web RioNegro.com.ar