El regreso del conservadorismo popular

La simplificación de neo-liberal cuando se pretende caracterizar al actual gobierno nacional, no ayuda a comprender el alcance de sus medidas ni la naturaleza de su gestión. No encarna la continuidad lineal del proyecto liberal, de la reforma financiera de 1977,  las políticas privatizadoras y la reforma del estado de los 90’s. Es un gobierno que hecha sus raíces en el conservadurismo popular de la década de los años 50’s del siglo XX.

Por Carlos Chino Fernández

En plena era de la globalización, con la sacralización de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, con la digitalización como panacea universal, que nos invitan a ingresar al futuro sin pasar por el presente, en donde reina la política on line; en contraposición, experimentamos una especie de déja vu en el campo de la política.

Una serie acontecimientos y procesos que nos hablan de la emergencia de tendencias ideológicas, cuyo origen se encuentra en el pasado aunque es presentado como un fenómeno nuevo y original.

Nos referimos al triunfo de la alianza electoral “Cambiemos”,  que se alzó ganadora en las elecciones presidenciales de nuestro país en 2015, y más precisamente, al triunfo electoral en la provincia de Bs As, territorio irredento de la impronta peronista.

Antes de arribar a respuestas fáciles y coyunturales acerca de las causas de la derrota peronista o más bien, del triunfo electoral de la alianza Cambiemos, tratemos de caracterizar de que se trata tal alianza y de qué hablamos, cuando hablamos de Cambiemos.

A un año del triunfo electoral de Cambiemos, sostenemos que su matriz ideológica y su proceder en la práctica política diaria, responde más a un tipo particular de Conservadurismo Popular que a una continuidad lineal de las políticas neo-liberales de los años ´90. Sobre esta afirmación, decimos que la macro economía sostenida por el gobierno nacional, transcurre por carriles cuasi-separados y bajo paradigmas de base liberal.

El ordenamiento macro económico sí podemos decir que responde al legado del liberalismo, que sigue las directivas de una economía globalizada y de subordinación a los organismos financieros internacionales: La salida del cepo cambiario, la devaluación y el beneficio tributario a sectores concentrados de la economía, sumado al regreso del endeudamiento externo, nos vinculan más con una salida ortodoxa desde el punto de vista de la macro.

No así, diremos lo mismo de la construcción política, de la construcción de consensos en la política doméstica.

¿Qué elementos distintivos destacamos sobre esta apreciación?:

En primer lugar, la forma de entablar las negociaciones políticas dentro y fuera del Congreso con las diversas fuerzas políticas con representación parlamentarias.

Las tratativas con el movimiento sindical y los movimientos sociales, la relación con la Iglesia, etc.

Se mantuvieron esencialmente los planes sociales y los despidos en el Estado, si bien afecto a una cantidad considerable de trabajadores, no fue masiva e indiscriminada.

La apertura de las importaciones afecto puntualmente a sectores específicos de la producción.

Hasta el presente, la reducción de las barreras arancelarias en el comercio exterior, no afectó con la gravedad y violencia de la década de los ´90, así como tampoco, no se han producidos privatizaciones masivas, a pesar del restablecimiento de ventajas para el capital privado y extranjero, por sobre la inversión del capital nacional en la producción.

La simplificación de neo-liberal cuando se pretende caracterizar al actual gobierno nacional, no ayuda a comprender el alcance de sus medidas ni a comprender las particularidades de la naturaleza de su gestión.

El actual gobierno no encarna la continuidad lineal del proyecto liberal, que tiene sus hitos contemporáneos en la reforma financiera de 1977, y en las políticas privatizadoras y de reforma del estado de los años ’90.

Es un gobierno cuyas características en la construcción de poder político, hecha sus raíces en el conservadurismo popular de la década de los años ´50 del pasado siglo.

Conservadurismo Popular

El Conservadurismo Popular, como partido político surge en 1958,  como escisión del Partido Democrático Nacional (1931-1958).

El 1963, se alía con la UCRI de Frondizi y Frigerio. El 1970, participa junto al PJ, la UCR del Pueblo, en el documento “La Hora del Pueblo”.

En 1973, integra el FREJULI. Entre 2003 y 2011, forma parte del FPV y en 2015, se suma a la Alianza Cambiemos, junto al PRO, la UCR, ARI, etc.

En la provincia de Bs As, que es donde se da el hecho distintivo de la última elección, tenemos que previo a la aparición del Partido Conservador Popular (PCP), ya existe la idea de un estado social, al servicio de una sociedad disciplinada, familia de ideas cuya concepción conservadora se divulgan en el período 1936-1940, siendo gobernador Manuel Fresco.

Con lo dicho anteriormente no pretendemos justificar ninguna medida anti-popular o anti-nacional tomada por el actual gobierno durante su primer año.

El objetivo de estas líneas, es intentar caracterizar esta fuerza político-electoral lo más objetivamente posible para, después sí, desde una oposición, construir una alternativa de poder que trascienda el mero acto electoral.

En este sentido, es importante conocer en profundidad de que se trata cuando hablamos de “Cambiemos”.

Los conservadores de entonces, se distanciaron críticamente del liberalismo como expresión orgánica de los intereses del capital extranjero, que desde finales del siglo XIX, tallaron en nuestro país y en nuestro continente.

La concepción filosófica liberal subraya la centralidad de la relación entre los individuos (ciudadanos) y el estado, mientras que el conservadurismo, pondera la idea de trabajador y la relación de las instituciones inmediatas en donde los individuos se encuentran representados; familia, religión, etc.

No obstante, el conservadurismo no pretende socializar la producción, sino de pensar a la sociedad, manteniendo los privilegios pero respetando los logros alcanzados por el derecho social.

Durante el pos-peronismo, en la etapa de la resistencia, el Conservadurismo Popular, pretendía amalgamar la justicia social con la disciplina social, esto los aleja del liberalismo a cecas.

El gobierno actual, mantiene ciertos logros en cuanto a los derechos sociales históricos y los nuevos reconocidos y, construye su poder de sustentación bajo un criterio de alianzas amplias, no solo con su frente electoral, sino con parte de la oposición política y las organizaciones corporativas de la sociedad.

El trabajo con los Movimientos Sociales es un ejemplo de ello, el desenvolvimiento en la Provincia de Bs As en relación al peronismo es otro, sin olvidarnos de las negociaciones y la relación que encaró con el sindicalismo hacia finales de 2016, comprando tiempo y desactivando la Huelga General convocada por la CGT unificada.

Tendencias

La centralidad del capital financiero en la sociedad contemporánea, ha llevado a los grandes partidos tradicionales a su crisis permanente.

Toda otra forma de capital anterior ha sido subordinada; y con ello, las formas de representación tradicionales en la historia argentina.

No obstante, el peronismo por tratarse de un movimiento, sigue desplegando su vitalidad que se encuentra en la sociedad, en la vida diaria, en los lugares de trabajo y en los barrios.

Las formaciones ideológicas previas al nacimiento del la UCR o del PJ, si bien fueron subsumidas en nuevas identidades, cada tanto emergen y se expresan en  la superficie de la vida social.

Como lo fuera la corriente sindicalista del movimiento obrero, y lo es ahora el conservadurismo popular con el PRO como punta de lanza.

Las tendencias ideológicas en la política son históricas, subyacen en los pliegues de la sociedad, se ocultan en formas institucionales, sobre todo en comportamientos, en valores y pautas de conductas.

Con la aparición hegemónica del capital financiero, no solamente se alteró el patrón de acumulación, sino el orden cultural y social de todas las sociedades.

Las formas ideológicas desarrolladas hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX, emergen de vez en cuando.

En este caso, sobre la base primero de la crisis del 2001 y después sobre la atomización del peronismo, una nueva forma de propuesta electoral nace en la ciudad puerto y ahora se traslada a toda la nación.

Con el acuerdo PRO/UCR previo a la elección de 2015, se termina de sellar la propuesta y las bases del triunfo electoral de este conservadurismo popular sui géneris, sobre un peronismo dividido.

Fuente: N&P (http://nacionalypopular.com)

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