El Vaticano pidió informes sobre UPM ex Botnia

Asambleístas de Gualeguaychú se ilusionan con una posible mediación papal.

El obispo de la localidad uruguaya de Salto, Pablo Galimberti, confirmó que la Santa Sede se comunicó con él para solicitarle información sobre la pastera. Los ambientalistas sueñan con que haya una intervención como la que tuvo Juan Pablo II en el conflicto del canal de Beagle. Otros, sin embargo, son escépticos al respecto.

“He recibido llamadas telefónicas del Vaticano preguntándome qué está pasando con estos informes con esa planta que está en territorio de su Diócesis, y yo le dije al sacerdote que me preguntaba, deme 48 horas y les mando informes en forma confiable porque los argentinos manejan o interpretan la contaminación con otras claves”, confirmó el obispo de la localidad uruguaya de Salto, Pablo Galimberti.

En ese momento, el eclesiástico reconoció que lo abordaron las dudas acerca de si Francisco finalmente decidiría mediar en el conflicto entre Argentina y Uruguay por la presunta contaminación de la pastera UPM (ex Botnia) sobre el Río Uruguay. “¿Será que tal como decían los argentinos o los asambleístas de Gualeguaychú van a pedir una intervención del Papa ahora que es argentino?”, se preguntó.

“Nos preocupa a veces los datos que manejan los argentinos. A mí en el Vaticano me habían preguntado qué está pasando, pásenos datos fidedignos, confiables. Yo les había enviado una intervención de un catedrático de química Oscar Ventura y algunas otras cosas confiables respecto a los números que se manejan del lado argentino”, confirmó Galimberti, en diálogo con el portal de noticias local 10 Minutos.

El obispo de Salto explicó que, como acostumbran hacer semestralmente, los obispos de la región se reunieron en la localidad de Florida. Allí recibieron a una delegación de directivos de UPM, con el inversor Juan Otegui a la cabeza, para que les entreguen la información que luego le trasladarían al Vaticano.

“(Aportaron) información muy confiable. Incluso nos dijeron, recuerdo este dato, por ejemplo, que la Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente) nos ha puesto condiciones muy altas para poder funcionar. Si estas condiciones de la Dinama se llevaran a Finlandia, algunas empresas hoy no podrían funcionar, de modo que nosotros tenemos confiabilidad. Cuando nos dicen esas cosas, bueno, confiamos”, reveló.

Luego, detalló: “Después se les planteó las ventajas que tienen, porque ellos trabajan en una zona franca. Entonces ellos hablaban de lo que ellos denominan el desborde. Por ejemplo, una empresa que trabaja en todo lo que es plantación, la investigación genética de las plantas, porque le planteamos por qué no dejaban que creciera una vez que se talaba un árbol, nos dijeron que no porque entre 1 y 4 años hay un avance genético. O sea, hay investigaciones que se están haciendo sobre el tipo de plantaciones, tipos de especies, etc. Después caminería también. Nos hablaron de las intenciones de UPM de abrir otra semejante a la de Fray Bentos, no por supuesto en el río Uruguay, más bien por la zona de Cerro Largo, o sea que están contentos con el ambiente y las garantías que da el país”.

Aunque el pedido de informes del Vaticano podría ilusionar a algunos asambleístas con la posibilidad de que haya una mediación del papa Francisco, el propio obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano, se encargó de poner paños fríos a la cuestión. “No están dadas las condiciones para una intervención papal, porque se da cuando los Estados piden la intermediación y este no es el caso”.

Sin embargo, en 1984, cuando Juan Pablo II envió al cardenal Antonio Samoré a mediar en el conflicto entre Argentina y Chile por el Canal de Beagle fue él mismo quien propuso su colaboración para solucionar la disputa que amenazaba con tomar tintes bélicos.

Fuente: Agencia Reuters.