Mirá en Conectate todos los goles del Nacional B

Incluye los goles de la derrota de Patronato por 2 a cero ante Sportivo Belgrano, en el Grella, por la fecha 17 del Torneo de Primera B Nacional.

Fuente: Fútbol Para Todos.

Aires nuevos en un círculo viciado

(El Diario de Paraná) Nuevamente fue derrota de Patrón, esta vez como local y ante el elenco cordobés, quien capitalizó los yerros del adversario para el 2 a 0 final. Por la fecha 17 del máximo certamen de ascenso, el Negro cambió en el complemento gracias a la frescura de Comas y compañía, aunque los desaciertos defensivos fueron mucho para las intenciones del local. El próximo domingo visita a Gimnasia en Jujuy desde las 17.

Pese a no presentar mayores variantes, Diego Osella fue contundente en la previa, no con sus palabras pero si decisiones. En busca de nuevos aires que den identidad, juego pero sobre todo goles, el entrenador de Patronato buscó en nuevos nombres la consolidación en su cargo, ante los continuos reproches.

Claro que fueron los mismos de siempre los que, en una noche para el olvido, aportaron a este mal momento del Rojinegro y sobre todo, colaboraron para que Juan Manuel Aróstegui como abanderado, lleve a Sportivo Belgrano a esta victoria por 2 a 0. ¿Merecida? Seguro que no, pero triunfo que supo capitalizar en las escasas situaciones, algo que vive y mucho Patrón fuera de casa.

En el complemento los cambios le sentaron bien, sobre todo por el aporte de Lautaro Comas- nuevamente de lo mejor entre lo poco- y el criterio de Rodríguez Rojas, aunque el tiempo de partido y la figura de Rigamonti, le impidieron igualar y vio desvanecer las chances con la segunda conquista de Aróstegui.

Pese al continuo reclamo de renuncia por parte del público, la dirigencia de Patrón se encargó de ratificar la continuidad del DT, quien tendrá la misión de limpiar el aire necesario para respirar con tranquilidad si quiere estirar su ciclo en la entidad paranaense.

ERROR Y A COBRAR

Y esa noche que pareció ser clara desde el arranque, tras una aproximación al minuto de juego con una pelota parada, donde por el segundo palo Brum y Machín hicieron una pared y el uruguayo remató desviado; todo se templó y se oscureció el panorama para Patrón.

Pasando los 5´, la visita presionó en tres cuartos sin perder el equilibrio y obligó al yerro del Negro. Graciani y tan solo él vio a Bogino con un mal toque hacia atrás, la pelota quedó en los pies de Juan Manuel Aróstegui, quien encaró hacia el arco. A favor del punta jugaron las dudas de Bértoli que nunca se decidió si achicar o retroceder, y el nueve facturó. De derecha, al primer palo, toque sutil, gol y a cobrar. Las dudas que permiten abrir un partido jugaron en contra para el dueño de casa. Borrón y cuenta nueva.

Pero aquel balde de agua fría no fue solución para despertar el sueño de Patronato. Los minutos pasaron y el equipo siguió transitando sin una idea clara de juego y mucho menos un eje. Y para males, a ellos se sumó una desconcertada defensa, quien nunca hizo pie para tranquilizar el arco del Santo.

Es más, pasando los 18´ Andrade con aspecto de guapo se quiso llevar por delante a Capellino, quien lo único que hizo fue desnudar las falencias de la defensa de Patronato. El ex Rafaela quedó cara a cara con Bértoli, pero habilitó a su costado a Aróstegui quien sólo debió empujar la pelota. Claro que para la suerte local, el nueve malogró lo que hubiese sido lapidario para el equipo de Osella, y con una definición por encima del parante superior, le dio una vida más al Rojinegro.

REACCIÓN POCO CLARA

A los ponchazos, sin claridad ni mucho menos ideas, fue arrimándose Patronato, queriendo despertar del letargo de miércoles por la noche. De los pies de Brum y Machín, quizás los únicos que intentaron salvar su ropa en una jornada para el olvido, Rigamonti comenzó a tener participación. Claro que mucho le costó a un equipo que carece de volumen, que no tiene sorpresas ni con las proyecciones laterales (Márquez y Graciani nunca pasaron tres cuartos), ni con la apertura de juego por las bandas de sus carrileros, ya que Gómez siente más la presión de los reproches por parte de los simpatizantes que del propio rival, y quizás Machín, sin abrir el juego, cierra el mismo y acerca el peligro por el medio.

Pese a ello, con poquito nada más Patrón tuvo las suyas. A los 31´ una rápida salida de Bértoli habilitó a Chitero, quien amagó, dejó una marca y remató de zurda. Tibio, tibio, para una noche caliente.

Ya cerca del cierre, la única triangulación de juego le permitió a Gómez habilitar por arriba a Chitero que ingresó por el punto penal. Amagó, dejó en el camino a medias a Rigamonti, quien a instancias del juez Argañaraz le cometió penal. Un tanto dudoso pero ocasión al fin. Chance que se encargó de despilfarrar el propio Checo con un remate desviado sobre el palo izquierdo de Rigamonti.

Desde allí, ambos esperaron el pitazo final. Patrón para refrescar las ideas y rebobinar el casette del la semana, y Sportivo Belgrano para chequear aquello poco que se hizo, pero lo cual le sobra para llevarse a San Francisco los tres puntos.

FRESCURA PARA EL CAMBIO

Mucho se hizo esperar desde aquella tarde de domingo cuando debutó ante Villa San Carlos. Los motivos seguramente solo en la cabeza de Diego Osella. Lo cierto es que cuando le tocó volver, al pibe Lautaro Comas le sobraron condiciones para tratar de levantar este momento de su equipo.

Adentro Comitas y afuera Graciani, para pasar atacando con un 3-4-3, y defendiendo con un 4-4-2. Es que Guzmán defendiendo fue lateral, pero atacando se sumó como carrilero por derecha, cerrándose Machín y Brum en el centro. Por encima de la línea media flotó en libertad el recientemente ingresado en Patrón, para tomar contacto con el balón. Pese a alternar buenas y malas, propias de su juventud, el pibe nunca dudó en pedirla e ir hacia el frente, algo que pocos de experiencia habían hecho en la primera mitad.

Pese a las ganas de Comas y el empuje, al local le siguió costando horrores llegar a contar con situaciones de gol. Porque Comas agarró el fierro caliente, y muy pocos fueron los interlocutores. Un desaparecido Gómez, un retrasado Brum cumpliendo otra función, y un Machín que se trató de complementarse con Comitas. Claro que la más clara llegó con una pelota detenida desde los pies del pibe, quien encontró la cabeza de Márquez, aunque la pelota se fue rosando el palo de Rigamonti.

AGOTANDO IDEAS

A poco más de 25´ Diego Osella puso todo el resto. Adentro Rodríguez Rojas, para generar juego y sociedades en mitad, a la cancha Acosta para desnivelar en el mano a mano tratando de abrir el campo, afuera Guzmán y Gómez, la carne al asador en una noche donde las brazas queman.

Sin embargo, las ideas carentes de por vida en este equipo, solo encontraron individualidades para arrimar peligro. Comas casi siempre, otro tanto de Acosta y Chitero, para puras guapezas pero con poca claridad. Así y todo se las ingenió para llegar, aunque la muralla Rigamonti y compañía se las arreglaron para salvar la victoria.

Sobre el final solo quedó tiempo para una contra tras un mal pase de Rodríguez Rojas que aprovechó Velasco. El punta encaró, transitó unos noventa metros para quedar cara a cara con Bértoli y rematar. El arquero contuvo a medias, pero el rebote quedó para Aróstegui, quien sentenció el 2 a 0 final, con el que Patronato vuelve a dejar una pálida imagen y esta vez ante su gente.

Si bien fue superior en el manejo y hasta en las situaciones, sobre el pitazo final Patronato vivió en carne propia lo que muchas veces realiza. Orden, contención y contras efectivas, fueron las claves para que Sportivo Belgrano se lleve, merecidamente o no, tres puntos desde Paraná, ante la mirada de todos y el pedido incesante de renuncia por parte del entrenador Rojinegro de sus hinchas.

Fuente: El Diario.