¡Muerto el rey viva el rey!: Nalbandián se retira

david nalbandian
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David Nalbandian anunció su retiro del tenis profesional a los 31 años y tras recuperarse de una doble operación de cadera y hombro.

“Es un día triste y ver las imágenes de los torneos, pero el hombro no me da”, admitió Nalbandian, quien llegó a ser número 3 del mundo y fue finalista de Wimbledon en 2002.

Nalbandián anunció en rueda de prensa que su último partido será ante el español Rafael Nadal, actual número 2 de la ATP, en un encuentro de exhibición que jugarán el sábado 23 de noviembre, en Buenos Aires.

En cuanto a la Copa Davis, su gran obsesión mientras fue profesional, aseguró que siempre será una espina. “Sólo nos faltaron tres o dos puntos para ganarla, pero ya fue. No pude hacerlo”.

En cuanto a su futuro, aseguró que todavía es muy reciente su retiro y no se planteo que hará. Consultado sobre si le gustaría ser capitán de Copa Davis algún día, el cordobés esquivó la pregunta y dijo que no es el momento de pensar en eso.

Una carrera de éxitos con la deuda de la Davis

David Nalbandian cosechó más éxitos que frustraciones en su carrera deportiva.

David Nalbandian tuvo un talento nato que lo demostró con creces a lo largo de su carrera. El cordobés consiguió hitos inolvidables desde sus comienzos como profesional, en aquel partido del año 2000 ante Jim Courier, hasta el momento de su retiro.

Para entender de qué se habla cuando se menciona al jugador nacido en Unquillo se deberá repasar su historial, que suma 383 triunfos y 192 derrotas, cosechando un total de 11 títulos, aunque ninguno haya sido un Grand Slam.

Ya en 2001, al año de haber debutado como profesional, Nalbandian lograba ubicarse entre los primeros 50 del ranking. Tuvo que esperar a la siguiente temporada para levantar sus primeros trofeos. Fue en Estoril y Basilea, en 2002. Ese mismo año, logró lo que ningún argentino pudo en la historia: llegar a la final del torneo más importante y trascendente del circuito como lo es Wimbledon. Allí sucumbió ante el por entonces Nº 1 del mundo, Lleyton Hewitt.

Hubo que esperar tres años para que volviera a conquistar un nuevo trofeo y para que sorprendiera nuevamente al mundo con una rutilante victoria. En 2005, luego de las semifinales del US Open en 2003 y Roland Garros e 2004, Nalbandian ganó en Munich su tercer título ATP, para luego, al final de la temporada, dar el golpe en el Masters de Shangai remontándole dos sets al indiscutido Nº1 de aquel momento, Roger Federer.

Si bien en 2006 no pudo conseguir ningún título, el 20 de marzo de 2006 logró su mejor ubicación en el ranking cuando escaló al tercer puesto.

En la siguiente temporada sólo logró el título de Estoril y en 2007 volvió a ganar dos torneos: el de Madrid y el de París. En 2008 se dio uno de sus mayores gustos como tenista, ganar en el ATP de su país. Tuvo un gran torneo en Buenos Aires y nadie pudo arrebatarle el trofeo. Ese mismo año también ganó en Estocolmo, aunque las lesiones, en aquella oportunidad en la cadera, comenzaban a encender la luz de alarma. En 2009 fue campeón en Sydney y su último torneo lo ganó en 2010, en Washington.

La Copa Davis, ese sueño trunco

Nalbandian siempre fue un jugador que se potenció cuando defendía los colores del país. Con el correr de los años el cordobés fue convirtiéndose en el abanderado del equipo argentino de Copa Davis.

Debutó a los 20 años en un complicadísimo duelo de visitante ante Rusia por las semifinales. Esa vez compuso el dobles junto a Lucas Arnold y ya hizo historia. En un maratónico partido de 6 horas y 20 minutos el binomio argentino derrotó en 5 sets al local. Al día siguiente, Nalbandian vuelve a jugar y pierde en el singles frente a Marat Safin.

Desde aquel día, su presencia fue constante en Copa Davis, salvo las ausencias obligadas por lesiones. En este torneo también se lució el unquillense con extraordinarios triunfos, como el de 2005, de visitante en el césped australiano. Nalbandian jugó los tres partidos y derrotó en el duelo decisivo a Lleyton Hewit con un contundente 6-2, 6-4 y 6-4.

Al año siguiente jugó su primera final, ante Rusia en Moscú. Nalbandian logra sus dos puntos de singles ante Safin y Davydenko, pero el equipo no pudo sellar la serie que terminó 2-3.

La siguiente final fue en 2008, el día en que un escándalo interno desvirtuó aquella definición y le permitió a los españoles alzarse con el trofeo en Mar del Plata. Pero aquel año, el camino argentino en la Copa Davis contó con otro hito de Nalbandian. Lesionado y ya fuera del equipo, el Unquillense sorprendió al equipo que dirigía Modesto Vázquez y viajó a Suecia para sumarse al plantel. En aquella oportunidad jugó el dobles y consiguió el punto.

En 2010, el cordobés volvió a tener destacadas actuaciones ante Suecia y Rusia pero el equipo argentino cayó ante el poderío francés en semifinales.

En 2012 y 2013 Argentina vuelve a perder en la instancia previa a la final, ambas veces con República Checa. En la edición de este año, Nalbandian no pudo estar por no llegar en condiciones físicas ya que la lesión en su hombro, que derivó en este retiró, se extendió más de la cuenta.

Ganar la Copa Davis fue, quizás, la cuenta pendiente más honda del tenista de 31 años en su carrera. Si bien contó con buenas oportunidades de conseguirla, las frustraciones se fueron sucediendo y lo dejaron sin uno de sus mayores sueños profesionales. Algo que su talento en la cancha, indudablemente, no merecía.

Fuente: Ambitoweb.

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